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jueves, 26 de julio de 2012

Matar tiburones para protegernos es absurdo

De nuevo poniendo a prueba mis escasas dotes de traductor (aunque creo que siempre es mejor esto que el traductor de Google, que es una porquería) para haceros llegar a quienes no controláis mucho el inglés una reflexión muy interesante sobre la conservación del tiburón blanco (y asimismo de todos los tiburones) planteada a raíz de la problemática que ha surgido en Australia Occidental tras la trágica muerte de un chico de 24 años por el ataque de un gran tiburón blanco. Su título es bastante elocuente: "Por qué es absurda la idea de matar tiburones para hacer que el mar sea más seguro".
Fue publicada anteayer, el 24 de julio, en Off the road, el Blog personal de su autor, Alastair Bland, que pertenece nada menos que a la web del Smithsonian, a la que os remito si leéis en inglés. Todas las imágenes están sacadas de ahí.

Why the Idea of Killing Sharks to Make Waters Safer Is Absurd.
Con mandíbulas hechas para matar, ¿los tiburones blancos son todavía merecedores de protección en Australia Occidental, donde han causado la muerte de cinco personas en menos de un año? Así lo creen los conservacionistas. Foto cortesía de la Pelagic Shark Research Foundation.
El quinto ataque mortal en menos de un año en las aguas de Australia Occidental ha sembrado la inquietud entre los bañistas, buceadores y surfistas locales. Las autoridades han intentado capturar y dar muerte al tiburón antes de que vuelva a atacar, pero puede que sus esfuerzos no se detengan ahí. Ciertos cargos públicos ya están proponiendo que los legisladores den un giro de 180 grados en las prácticas de conservación del tiburón, levanten la protección a los tiburones blancos y permitan que la gente pueda volver a pescarlos y matarlos tras una moratoria de 14 años.

El tiburón blanco es una especie protegida en la mayor parte del mundo y en ciertos lugares está considerada vulnerable y amenazada. Habiendo sido un objetivo popular para los pescadores de trofeos, que usaban cañas como grúas para capturar tiburones de hasta dos toneladas, el tiburón blanco recibió protección en Australia Occidental después de que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo clasificase como especie "vulnerable".

Pero ahora el Ministro de Pesca de Australia Occidental, Norman Moore, dice que presionará para que se legalice la pesca deportiva y comercial de los tiburones blancos en las aguas de su jurisdicción.

El último ataque acabó con la vida de Ben Linden, de 24 años, que el 14 de julio iba remando sobre una tabla de surf cuando un enorme tiburón blanco partió al joven a la mitad. Un individuo en una moto acuática que se acercó para ayudarle dijo que el tiburón nadó alrededor de los restos de la víctima, luego golpeó suavemente la moto, tomó el torso de Linden en la boca y desapareció.

La muerte de Linden estuvo precedida por varios sucesos similares. El 4 de septiembre de 2011, Kyle James Burden, un bodyboarder, resultó muerto en Bunker Bay, a unas 190 millas de Perth. El 10 de octubre de 2011, Bryn Martin desapareció mientras nadaba en Cottesloe Beach, Perth. Sólo pudieron recuperar su bañador tiempo después. Posteriormente, el 22 de octubre de 2011, un turista americano de 32 años, George Wainwright, murió cuando buceaba en Rottnest Island, cerca de Perth. Por último, el 31 de marzo de 2012, otro buceador, Peter Kurmann, de 33 años, fue atacado y muerto cerca de Busselton.

En estos momentos, después del ataque a Linden, la gente está replanteándose cuán peligrosos son los tiburones, en qué medida el agua es segura y si deberíamos dejar vivir a los animales que matan personas. Lo cierto es que la rapidez a la que se han sucedido los ataques durante el pasado año en Australia Occidental ha sido alarmante, terrible y triste, y el Ministro de Pesca Moore está convencido de que hay que emplear la mano dura para proteger la valiosa industria turística de su estado.

"Cinco víctimas mortales en Australia Occidental (en diez meses), no tiene precedentes y es motivo de gran alarma", declaró hace poco Moore a la prensa. "No ayudará a nuestra industria turística, y aquellas personas que quieren venir aquí para disfrutar del mar se verán rechazadas debido a esta situación." También recientemente dijo: "Debemos adoptar medidas para resolver la cuestión".

Y ya se han adoptado medidas. El buceo con jaula, aunque una industria turística minoritaria, con toda probabilidad será prohibido en Australia Occidental. Ya antes incluso del ataque a Linden, sus críticos, Moore entre ellos, ya habían señalado que semejante práctica, que en ocasiones implica el uso de cebo y carnada para atraer a los tiburones hasta la zona donde se encuentran sus clientes, podría ser la responsable de llevar a los tiburones blancos hasta las proximidades de playas muy concurridas, y, lo que es peor, inculcando en los tiburones la asociación de seres humanos y comida gratis.

Usar trozos de atún y carne de mamíferos para atraer a los tiburones hacia los turistas dentro de las jaulas (esta imagen fue tomada en aguas de México) es una actividad popular en todo el mundo, pero en Australia Occidental la gente ha denunciado que echar carnada a los tiburones blancos podría estar poniendo en peligro a los bañistas de las playas cercanas. Foto cortesía de Scubaben, usuario de Flickr.

Suena aterrador. El caso es que los tiburones no son muy peligrosos. Al menos, son muchísimo menos peligrosos que los coches, los cuales cuidamos y lavamos los domingos por la tarde y utilizamos para llevar a nuestros hijos a la iglesia, y bajo cuyas letales ruedas la mayor parte de las sociedades poco menos que ponen una alfombra roja. Sólo en Australia Occidental 179 personas murieron durante el 2011 en accidentes de coche. Y en Norteamérica 150 ocupantes de vehículos mueren cada año en la carretera en choques contra ciervos.

Los tiburones tan sólo causaron la muerte de 12 personas en el 2011 —en todo el mundo— según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburón. De manera que si a los turistas les da miedo meterse en el mar, deberían sentirse aterrorizados sólo de pensar en viajar por una carretera asfaltada para llegar hasta allí.

De momento, levantar la protección a los tiburones blancos es sólo una idea, pero si la propuesta llega hasta los despachos de los legisladores australianos (quienes es probable que vayan en coche a su trabajo), con toda seguridad tendremos noticias de una firme oposición por parte de los conservacionistas y de otras personas. En Santa Cruz, California, Sean Van Sommeran, investigador independiente sobre el tiburón blanco, tiene la esperanza de que la gente sencillamente acepte que en aguas de Australia los tiburones forman parte del medio ambiente, en vez de dar un paso atrás y rescindir las leyes que protegen a esta especie.

"La gente tiene que familiarizarse con el entorno en el que se meten para pasar su tiempo de ocio", dijo Van Sommeran, fundador y director de Pelagic Shark Research Foundation. "Hay ríos con cocodrilos y bosques con serpientes venenosas, y hay tiburones en el agua. Simplemente tienes que adecuar tu comportamiento al lugar, y no al revés".

Van Sommeran fue de los primeros que a principios de los '90 hizo campaña para la protección de los tiburones blancos. En 1994 recibieron protección total en California y en 1997 se ilegalizó su pesca en todas las aguas federales de los EEUU. En otros países, esta especie está igualmente protegida. En Suráfrica se prohibió su pesca en 1991; en Namibia, en 1993; en Australia, en 1998; en Malta en 2000; y en Nueva Zelanda en el 2007.

Sin embargo, Van Sommeran señala que estas leyes se han saltado una y otra vez para permitir la captura de tiburones blancos en nombre de la ciencia.

"En el 2001, acuarios y proyectos científicos de recogida de datos estuvieron saltándose las leyes", explicó. Por ejemplo, el Monterey Bay Aquarium ha ofrecido pagar a los pescadores comerciales que capturen accidentalmente tiburones blancos juveniles y luego los devuelvan, con tarifas que varían en función de la condición del animal —y se pagan cantidades altísimas por los juveniles vivos que periódicamente se han convertido en una atracción turística en el acuario. Y durante estos últimos años los equipos de documentales para la televisión no han cumplido las leyes que prohibían la pesca de tiburón blanco. Cada uno de los programas Expedition Great White, Shark Men y Shark Wranglers ha mostrado imágenes de equipos de científicos pescando y descargando tiburones blancos, subiéndolos a sus barcos y pasándose 20 minutos o más haciéndoles agujeros y colocándoles etiquetas SPOT (Smart Position and Temerature). Muchos críticos de esta actividad han advertido de que los procedimientos de marcado con etiquetas SPOT son potencialmente peligrosas para los animales más grandes.

En muchos lugares del mundo, los patrones atraen a los tiburones hacia sus embarcaciones para que sus clientes los observen desde jaulas metidas en el agua. En unos pocos lugares, los pescadores todavía pueden capturar tiburones blancos. Aquí, un tiburón blanco nada bajo un barco de investigación de California y su admiradora tripulación. Foto cortesía de la Pelagic Shark Research Foundation.
La popularidad de los tiburones en la cultura de masas parece haber aumentado con las cada vez más numeras presentaciones en televisión de los tiburones en su medio natural y de los hombres y mujeres que los estudian; sin embargo, Van Sommeran cree que no necesariamente ha crecido la preocupación por su protección.

"Los tiburones generan una extraña especie de entusiasmo que en absoluto está limitado a su conservación", añadió. Explica que buena parte de la gente entusiasmada por los tiburones sólo está entusiasmada ante la posibilidad de pescarlos. Incluso hoy en día, todos los años se celebran en los EEUU torneos de pesca de tiburón con muerte.

Van Sommeran advierte de que cualquier paso atrás en la protección de los tiburones blancos podría sentar un precedente para cambiar las leyes que protegen a otros grandes depredadores.

"Si eliminamos el estatus de protección de cada especie que entra en conflicto con los seres humanos, muy pronto nos quedaremos sin osos, leones y tigres", dijo.

El Archivo Internacional de Ataques de Tiburón informa de que en el 2011 los tiburones de todas las especies realizaron 75 ataques no provocados a personas. La base de datos añade que desde el 1900 los ataques de tiburón se han vuelto cada vez más comunes —tendencia que con toda probabilidad refleja la cada vez mayor popularidad del surf, el buceo, el bodyboard y otros deportes acuáticos. Es al mismo tiempo una tendencia que surge a pesar del descenso mundial de las poblaciones de tiburones, los cuales el hombre mata entre 30 y 70 millones por año, según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburón.

Así pues, tal vez el balance final de esta historia debería ser que aunque los ataques de tiburón son trágicos y espantosos para todos los implicados, no suponen un peligro per capita relativamente significativo. Incluso es posible que hoy estemos más seguros en el agua que hace un siglo.

Simplemente tengan mucho, mucho cuidado cuando vayan en coche a la playa —y ojo, no vayan a atropellar a un ciervo.

 Alastair Bland
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lunes, 23 de julio de 2012

La importancia de la lonja de Vigo

Puerto de Vigo (Foto: ACOPEVI)
Vigo es el puerto pesquero más importante de Europa. En España, representa actualmente más del 30% del total del tráfico de pesca fresca, superando en un 60% al segundo de la lista, como afirma orgullosa su Autoridad Portuaria. Su logística e infraestructuras (también mejores tasas portuarias, que han bajado del 2,4 al 2 por ciento del valor de la pesca) le permiten, además, seguir creciendo. Así lo destacaba el Atlántico Diario del 4 de abril de 2012: "Los últimos datos reflejan un incremento del tráfico de pesca fresca de un 10,79 por ciento en los dos primeros meses del año con respecto al mismo periodo en el 2011, situándose en las 9.067 toneladas; mientras que en la totalidad de puertos de interés general del Estado se experimentó un descenso del 10,93 por ciento, pasando de las 32.987 toneladas de 2011 a las 29.381 toneladas de los dos primeros meses del presente ejercicio".

Marrajos (Isurus oxyrinchus). Foto de Raquel García Canosa.
Durante el pasado año 2011, según datos de la Autoridad Portuaria, en el Berbés se subastaron 2780 toneladas de tiburón, con un precio de 6,3 millones de euros, algo más del 3 por ciento del valor total de la mercancía en fresco (210 millones) (2). Es importante destacar que no todas las descargas de tiburón proceden de la flota española. El dato, hasta cierto punto sorprendente, nos lo ofrece este titular del Faro de Vigo del 25 de enero del 2012: "El 80% de las descargas de espada y tiburón en el puerto de Vigo ya proceden de la flota portuguesa". Lo que hasta hace poco era una tendencia ascendente progresiva, causada, entre otros factores, por los mejores precios que conseguían aquí los portugueses, se ha consolidado con fuerza debido al notable incremento de las tasas portuarias en Portugal (hasta un 9% del valor de las descargas), lo cual, lejos de recaudar, lo que ha conseguido es espantar a los suyos.

En la lonja de Vigo (Foto de Raquel García Canosa).
A continuación, un extracto de un trabajo de Álex Bartolí que os va a explicar mucho mejor que yo ciertos aspectos del funcionamiento de la lonja de Vigo. Su referencia completa es:

Álex Bartolí. España, una potencia mundial en la pesca de tiburones: Revisión de las pesquerías españolas de tiburones, problemáticas de gestión y recomendaciones de mejora. SUBMON, 2009, pp. 44-46.
Según datos de la FAO del año 205 existen un total de 312 puertos pesqueros en el litoral español [...]. En función de la cantidad de desembarcos de pescado, las Comunidades Autónomas más significativas y sus puertos principales, en orden de mayor a menor, son (1): Galicia (Vigo, Cangas, A Coruña, Marín, Burela y Cillero); País Vasco (Ondarroa, Bermeo, Guetaria, Pasajes); Cantabria (Santoña); Asturias (Avilés y Gijón); Canarias (Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Arrecife de Lanzarote y Los Cristianos); Andalucía (Cádiz, Isla Cristina); Valencia (Castellón); Cataluña (Tarragona, Roses) y Baleares (Palma de Mallorca).

[...] Vigo tiene el puerto pesquero más grande e importante de Europa y es el más importante del comercio europeo de aletas y carne de tiburón. Los palangreros y otras grandes embarcaciones españolas desembarcan sus capturas en todo el mundo y, posteriormente, son enviadas a empresas de Vigo y descargadas directamente en sus muelles privados. Esto se realiza gracias a un sistema de comercio global de contenedores barato y eficiente y, desde allí, se distribuyen a otras partes de Europa y del mundo. La mayor parte de la carne de tiburón se exporta a mercados europeos, especialmente a Italia, y las aletas se envían al mercado asiático, principalmente a Hong-Kong. En el caso de las aletas, debido a su alto valor, a veces son transportadas por aviones, mientras que la carne se manda congelada mediante cargueros.
Foto: Atlántico Diario, 4-IV-2012

Las embarcaciones de palangre de la UE descargan directamente los tiburones frescos en la subasta de Vigo. Estos tiburones, procedentes de las capturas de los últimos días, no son congelados debido a que, en dicha subasta, la carne fresca de tiburón tiene mayor valor.

Existen unas diez empresas en Vigo que comercian con aletas de tiburón. La forma de comercialización consiste, principalmente, en aletas frescas o congeladas, y sus principales clientes se encuentran en China, el Sudeste Asiático, Japón y Taiwán. Los precios de aletas congeladas oscilan dependiendo de las especies. Así, las de tintorera se encuentran entre 10 y 17 $/kg, las de martillo unos 30 $/kg y las de marrajo entre 11 y 12 $/kg.

El mercado de la carne, en cambio, es de menor importancia en cuanto a valor ya que, si comparamos, el precio de la carne congelada de tintorera varía entre 1-2 $/kg, es decir, más de diez veces menos que el precio de sus aletas. Aún así, en los últimos 45 años ha aumentado el mercado de carne de tiburón. De hecho, a nivel mundial la producción reportada de la carne de tiburón fresca, congelada o seca, se triplicó entre los años 1985 y 2004, pasando de 38.000 a 100.000 Tm, respectivamente. En los últimos años, España se ha convertido en uno de los mayores productores de carne congelada de tiburón, conjuntamente con Japón y Taiwán. En relación a las importaciones, España también ocupa un lugar muy destacado, siendo líder mundial en 2004 con 17.500 Tm y, en 2005, fue el responsable del 42% del total de las importaciones europeas, seguido de Italia con el 25%.

Otros productos derivados son las mandíbulas, la piel, el aceite del hígado, el cartílago y los dientes pero, debido a la poca información de los registros comerciales de este tipo de productos, es muy difícil estimar la relación entre el comercio, las capturas y el volumen total de las pesquerías de tiburón de manera global.
Tintoreras (Prionace glauca). Foto: ACOPEVI

Hasta aquí el artículo. Como postre os incluyo los últimos datos, todavía calentitos, correspondientes a mayo de 2012. Puden obtenerse sin mayor problema en la propia página de la Autoridad Portuaria de Vigo. Transcribo literalmente:
  • Cazón: 5.784,00 kg; Valor: 4.251,88
  • Escualos: 8,00 kg; Valor: 28,00
  • Marrajo: 38.330,00; Valor: 168.333,70
  • Musola: 78,00; Valor: 103,15
  • Pintarroja: 12.131,00; Valor: 36.917,99
  • Quenlla tintorera: 195.968,00; Valor: 302.414,60
  • Total familia [Galeiformes]: 252.299,00; Valor: 512.049,32

Foto: ACOPEVI

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(1) Atlántico Diario, 23 de enero de 2012.
(2) Se incluye un cuadro basado en cifras de la FAO con las descargas de pescado fresco correspondientes al año 2005 en puertos dependientes de Puertos del Estado. En orden de mayor a menor (entre paréntesis, la cifra en toneladas métricas): Vigo (74.791), Coruña (26.999), Cádiz (24.786), Avilés (16.497), Pasajes (11.448), Gijón (8414), Castellón (7099), Santander (5510), Las Palmas (5263), Almería (5065), Marín (4787), Tarragona (3832), Alicante (3510), y Tenerife (3194).

jueves, 19 de julio de 2012

España (y Galicia), potencias mundiales en la pesca del tiburón

Lonja de Vigo. En primer término, marrajos (Isurus oxyrinchus), más allá, tintoreras (Prionace glauca) (1)






Todavía hay mucha gente en España (y por supuesto en Galicia) que desconoce este tema, o al menos que no es consciente del extremo al que hemos llegado. Otros directamente se niegan a conocer. Y muchos no siempre estamos al tanto, ni de las cifras ni de las letras. Así que vamos allá.

Letras y cifras: España es una de las mayores potencias en la captura del tiburón, tanto a nivel europeo como a nivel mundial. Y desde luego, por la envergadura de nuestra flota y por contar con Vigo, el puerto pesquero más importante de Europa, los gallegos estamos en cabeza (es cierto que cada vez más buques portugueses eligen Vigo para sus descargas, dada su eficaz infraestructura y precios, pero el tonelaje total no es lo suficientemente abultado como para restarnos el menor mérito).
Las letras parecen claras, sin embargo las cifras no lo son tanto. Conviene advertir que prácticamente todos los números que vienen a continuación reflejan en buena medida lo que cada barco, cada flota y cada país han decidido comunicar (y por tanto ocultar) a las autoridades correspondientes, no siempre con exactitud tanto en lo relativo a las capturas accidentales y los descartes como a las especies implicadas. Naturalmente, no incluyen estimaciones de los ejemplares que salen del barco directamente al camión sin pasar por lonja, práctica habitual en todas partes, como nadie ignora; por no hablar de la situación en los países del tercer mundo donde también descarga nuestra flota (2), que ya os podéis imaginar.

Campeones de Europa: Efectivamente, no sólo en el fútbol, también en la pesca de tiburones somos los campeones de Europa. Según datos de la FAO (3), en 2009 los buques con bandera de la UE desembarcaron un total de 112.329 toneladas de elasmobranquios (tiburones y rayas) capturados en todo el mundo.
Más de la mitad de todas estas descargas fueron realizadas por españoles: 62.158 t, seguidos, a muchísima distancia, por franceses (19.498 t) y portugueses (18.614 t), y, a años luz, por los ingleses, con 5113 t.

Medalla de bronce en el Mundial: Si en Europa somos los campeones absolutos, a nivel mundial ocupamos un más que honroso tercer puesto. He aquí la lista del top-10 (las cifras corresponden al promedio anual de toneladas de tiburones desembarcados entre los años 2000 y 2008 (4); entre paréntesis, el porcentaje sobre el total):
  1. Indonesia: 109.248 (13,3%).
  2. India: 74.050 (9,0%)
  3. España: 59.777 (7,3%)
  4. Taiwan: 47.636 (5,8%)
  5. Argentina: 35.089 (4,3%)
  6. México: 33.971 (4,1%)
  7. Pakistán: 32.277 (3,9%)
  8. EEUU: 30.686 (3,7%)
  9. Japón: 24.961 (3,0%)
  10. Malasia: 24.334 (3,0%)
Francia está situada en el puesto duodécimo, con 21.511 t (2,6%); Portugal, en el decimosexto, con 15.819 t (1,9%); y Reino Unido se queda en el bochornoso y lejanísimo decimonoveno con 13.356 t (1,6%).
Tintoreras (Prionace glauca)

Especies implicadas: Volviendo a los datos del 2009, la tintorera fue (y sigue siendo) de lejos la especie con mayor volumen de capturas por parte de buques comunitarios, casi la mitad del total. En último lugar se sitúa el "tiburón martillo" (Sphyrna spp.) sin especificar de qué especies se trata. Este es el ranking (al lado de cada especie, el total de toneladas descargadas, así como los principales países que las capturan y, entre paréntesis, el tonelaje; he omitido las rayas):
  1. Tintorera (Prionace glauca), 53.397 t: España (40.483), Portugal (12.083).
  2. Pintarrojas, colayos, etc. (fam. Scyliorhinidae), 7483 t: Francia (5836), España (1036).
  3. Marrajo (Isurus oxyrinchus), 5147 t: España (3391), Portugal (1737).
  4. Musolas (Mustelus spp.), 4317 t: Francia (3095), Italia (495).
  5. Cazón (Galeorhinus galeus), 1077 t: España (576), Francia (330).
  6. Zorro marino (Alopias vulpinus), 247 t: España (122), Portugal (70).
  7. Tiburones martillo (Sphyrna spp.), 227 t: España (178), Portugal (37).
  8. Otros (sin especificar rayas o tiburones), 19.751 t.
Estas cifras constatan la preeminencia de España y, a bastante distancia, Portugal en la captura de las grandes especies pelágicas por parte, sobre todo, de sus potentes flotas de palangreros, que ha extendido su radio de acción al Pacífico y el Índico; en tanto que países como Francia y Reino Unido se concentran más en las pequeñas especies demersales de tiburones y rayas. 

Exportación de aleta: Los tiburones pasaron de ser captura accidental de las pesquerías del atún y pez espada a constituirse en especie objetivo, con un volumen de capturas igual o incluso superior, debido a la desmesurada demanda y, consecuentemente, el elevadísimo precio que alcanza la aleta en el mercado asiático, donde puede llegar a pagarse a 500 € el kilo (5).
De hecho, somos una de las primeras potencias mundiales en el suministro de aleta a los mercados asiáticos (Hong Kong y China continental, fundamentalmente), que se exporta desde dos puertos clave: Las Palmas (donde no sólo descargan palangreros españoles, sino también japoneses) y, sobre todo, Vigo, del que nos ocuparemos en otro post.

Fuente: Pew Environment Group, Navigating Global Shark Conservation Current Measures, p. 5.
Este gráfico, recientemente publicado (6), está basado en las últimas cifras oficiales del Census and Statistics Department of Hong Kong de 2012 referidas a las importaciones de aleta de tiburón (recordemos que Hong Kong que es el mayor mercado de aleta del mundo, responsable aproximadamente del 50% del comercio global, que se dice pronto). Según este organismo, durante el 2011, 83 países suministraron más de 10,3 millones de kilos de aleta... a la cabeza de los cuales, en efecto, estamos nosotros, España, seguidos de Singapur, Taiwan, Indonesia, Emiratos Árabes, Trinidad y Tobago, Yemen, México, EEUU, Costa Rica, Perú, Japón, Ecuador, Brasil y Senegal. En conjunto, la UE es el segundo bloque más importante, después de Asia, obviamente, y seguido de Hispanoamérica y el Caribe, África, Norteamérica y Oceanía.

Y vale insistir, una vez más, en el gravísimo detalle de la inexactitud de las cifras oficiales de capturas de tiburones. Tal como explica este informe, textualmente: "Las pruebas demuestran que en realidad la captura de tiburones a nivel mundial puede ser de tres a cuatro veces superior a las estadísticas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)"(7).

Aletas en Vigo

Pues ya sabéis... Si es que no todo va a ser fútbol. También somos unas máquinas en economía sumergida y en esto de los tiburones.

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(1) Muchas gracias a Raquel García Canosa por haberme enviado desinteresadamente las imágenes que ilustran este post, tomadas por su grupo de trabajo en la lonja de Vigo (me guardo alguna más para otro post).
(2) "Según los informes anuales remitidos a la Comisión por las autoridades españolas de acuerdo con el Artículo 6(1) de la Regulación, entre 2004 y 2008 los buques españoles con permisos especiales de pesca [permisos que cada país comunitario entrega a discreción a aquellos barcos que lo soliciten autorizándoles a desembarcar las aletas y los cuerpos de los tiburones en puertos distintos: Ver] descargaron aletas y cuerpos procesados de diferentes formas en puertos no comunitarios de Australia, Brasil, Cabo Verde, Chile, Ecuador, Fiji, Polinesia Francesa, Indonesia, Kenia, Mauricio, Namibia, Nueva Caledonia, Panamá, Perú, Senegal, Suráfrica, Trinidad y Tobago, y Uruguay. Los desembarcos anuales en puertos no comunitarios por parte de buques españoles con permisos de procesado a bordo fueron de 8077 toneladas en 2005, 9003 toneladas en 2006, 8295 toneladas en 2007 y 9119 toneladas en 2008."
(Informe de la Comisión de 23 de noviembre de 2011: Impact Assessment Accompanying the document Proposal for a Regulation of the European Parliament and of the Council amending Regulation (EC) No 1185/2003 on the removal of fins of sharks on board vessels, p. 9.)
(3) Informe de Shark Alliance según datos de FAO FishStat Plus, 2009
(4) Sara Fowler y Bernard Séret. Shark fins in Europe: Implications for reforming the EU finning ban. European Elasmobranch Association e IUCN Shark Specialist Group, 2010.  
Para ser justos, debemos advertir que los datos de los países de la UE son bastante más fiables y rigurosos, pese a todo, que los de otros lugares del planeta donde las leyes y el control por parte de las autoridades correspondientes son más laxos o directamente inexistentes (cuando no se ha establecido una connivencia del poder político y judicial con las redes de tráfico de aleta, como es el caso, por ejemplo, de ciertos países centroamericanos famosos por sus santuarios de tiburones).
(5) Dato del mencionado Informe de la Comisión de 23 de noviembre de 2011, p. 6.
(6) Ver informe del Pew Environment Group, Navigating Global Shark Conservation: Current Measures and Gaps, a cuyo resumen podéis acceder pinchando aquí.
(7) Y continúa: "Esto es debido a la ausencia de datos suministrados a la FAO por parte de naciones que pescan tiburones. De los países que sí suministraron datos, se reportó la cantidad de 737.073 toneladas de tiburones y rayas desembarcados en el 2010. De ellos, dos tercios, o sea 493.839 toneladas, fueron catalogados como tiburones. El tercio restante de los desembarcos se catalogó como: "tiburones, rayas, etc. nei [acrónimo de not elsewhere included, 'no incluidas en ninguna otra parte']" en vez de con el nombre de cada especie, o tan siquiera como "tiburón", haciendo casi imposible conocer cuántos tiburones fueron desembarcados." Sus estimaciones, realizadas tomando como base los registros de capturas más detallados, apuntan a que durante el 2010 se desembarcaron 600.000 toneladas en todo el mundo.

martes, 10 de julio de 2012

Bruja (Scymnodon ringens)

Ejemplar desembarcado en Viana do Castelo en mayo del 2003 (Foto: APECE)

Bruja

Scymnodon ringens (Bocage & Capello, 1864)

(es. Bruja, negra, alital; gal. Tiburón bruxa; in. Knifetooth Dogfish; port. Arreganhada.)

Orden: Squaliformes
Familia: Somniosidae


Unos dicen que el tiburón blanco, otros, que el jaquetón toro; los hay que optan por el tiburón tigre y los hay que se quedan con el temible longimanus... Y tal vez todos tengan razón, o ninguno. Todos estos bichos ciertamente imponen respeto. Pero ante esta imagen, qué queréis que os diga, particularmente doy gracias al cielo de que este tiburón que hoy presentamos no sobrepase el metro de longitud: me encuentro algo así bajo el agua, con esa boca, esos tremendos dientes (no en vano en inglés se le conoce como 'mielga de dientes de cuchillo') y ese ojo verde observándome con desapasionado interés, en un bicho de 3, 4 o 5 m, .. y después de irme por la pata abajo, si salgo vivo, me mudo a las montañas y abro un blog sobre gorriones.

Descripción: Como todos los squaliformes, la bruja carece de aleta anal. Tiene una cabeza grandota, con un morro corto y suavemente apuntado. La boca es muy grande y arqueada, de labios carnosos, y una forma que recuerda vagamente a una "M". Los espiráculos, situados muy cerca de los ojos, justo detrás, son grandes y de forma circular. Los ojos son también grandes, ovalados y de color verde fosforescente, como muchas especies de aguas profundas. Las narinas están en posición adelantada.
Las aletas dorsales son pequeñas, de ápice redondeado, y tienen una pequeña espina poco prominente. La segunda dorsal es mayor que la primera y está muy próxima a la caudal. Las pectorales son cortas y redondeadas. Las pélvicas, en cambio, son más grandes que las dorsales y que las pectorales. La aleta caudal es asimétrica, con el lóbulo inferior indiferenciado y el terminal muy poco marcado.
El color es negro intenso bastante uniforme.

Ejemplar capturado en aguas de Galicia en agosto de 1996, entre los 700-1300 m (Foto: Alberto Serrano, IEO)
Dentición: Presenta dimorfismo dentario, es decir, dientes diferentes en cada mandíbula. Los de la mandíbula superior son pequeños y lanceolados, dispuestos en varias hileras funcionales, mientras que los de la inferior son grandes, en forma de cuchilla, con una cúspide triangular alta y ligeramente inclinada, y están imbricados, dispuestos en una hilera funcional. Todo lo cual sugiere que los primeros sirven para sujetar la presa y los segundos para cortar y desmembrar.

Fuente: J-elasmo.
Talla: La longitud total máxima registrada ha sido de 110 cm.

Reproducción: Posiblemente vivípara aplacentaria (ovovivípara) con camadas de al menos dos fetos. Se desconocen otros detalles.

Dieta: Basada en peces pequeños a medianos, cefalópodos, crustáceos y otros invertebrados de aguas profundas (como señalábamos al comienzo, dado su tamaño y hábitat, los seres humanos parece que no formamos parte de ella). Su fuerte mandíbula así como el tamaño de la boca (y de sus dientes) parecen apuntar a un depredador muy activo, capaz de atacar y despedazar presas grandes.

Hábitat y distribución: Estamos ante un tiburón del que todavía conocemos muy poco. Parece ser relativamente común, aunque poco abundante, con poblaciones tal vez escasas. Se suele capturar de forma individual o en pequeños números, lo que sugiere que tal vez sea de costumbres solitarias.
Se trata de una especie demersal que habita en el talud continental entre los 200 y los 1600 m, si bien preferentemente entre los 400 y 500 metros. En muestreos realizados en Escocia se ha capturado entre los 500-1900 m.

Elaboración propia (1).
Se encuentra en las aguas templadas y cálidas del Atlántico oriental central y septentrional, desde Escocia hasta, probablemente, Senegal, incluido el banco de Galicia. También en aguas de Nueva Zelanda.

Pesca y estatus: Relativo interés comercial. Normalmente forma parte del gran volumen de capturas accidentales del arrastre y el palangre de fondo. Su carne, seca y salada, es apta para consumo humano, aunque también se aprovecha para fabricar piensos.
Figura en la lista roja de la IUCN con el estatus de Datos incompletos.

Imagen tomada por "biólogos del Oceanográfico que exploraron el verano pasado a bordo del Thalasa los fondos del Banco de Galicia, una montaña submarina a 200 km de la costa". (Faro de Vigo, 5 de marzo de 2011)

... tiburones blancos... tiburones tigre... si, si.

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(1) Bibliografía:
-EBERT, David A., Sarah Fowler, Leonard Compagno, Mark Dando (2013). Sharks of the World: A Fully Illustrated Guide. Wild Nature Press, Plymouth.
-EBERT, David A., Matthias F. W. Stehmann (2013). FAO Species Catalogue for Fishery Purposes: Sharks, Batoids and Chimaeras of the North Atlantic. FAO, Rome.
-RODRÍGUEZ CABELLO, Cristina, Rafael Bañón, et al. (2012). Deep-water chondrichthyan species caught in the Galicia Bank (NW Atlantic). Póster presentado en el XVII del SIEBM (Simposio Ibérico de Estudios de Biología Marina).

sábado, 7 de julio de 2012

La pesquería del peregrino en Galicia

Playa de Porto de Bares. (foto: Munimara)
Lo prometido es deuda:

Porto de Bares, la playa más septentrional de la Península. Se encuentra a la entrada de la ría de O Barqueiro, recortada en el borde oriental del cabo de Estaca de Bares, que marca el límite del mar Cantábrico y el océano Atlántico. Desde el aire, recuerda la clásica imagen de la tabla de surf a la que un tiburón ha arrancado limpiamente un pedazo en forma de media luna. Es un perfecto arco de arena trazado a los pies del pueblo entre el Coído, el antiguo muelle de origen Romano (algunos dicen que Fenicio), y punta Almeiro. Una bellísima trampa mortal para los centenares de peregrinos que fueron cazados por los lugareños a lo largo de los escasos veinte años que duró la única pesquería que ha existido en Galicia dedicada exclusivamente a este tiburón (1).
Estaca de Bares

A comienzos de la II Guerra Mundial grupos de peregrinos comenzaron a acudir masivamente a este pequeño arenal. Llegaban de forma discontinua durante los meses de invierno y a comienzos de la primavera, de diciembre a febrero y en marzo. Al parecer, ni los más viejos del lugar recordaban una cosa así. Nadaban con la boca abierta, lo cual quería decir que venían a alimentarse, si bien muchos vecinos opinaban que en realidad lo que buscaban era deshacerse de las lampreas que llevaban pegadas a su cuerpo frotándose contra la arena.

Aunque en esta zona existía una tradición ballenera de siglos, nadie se había propuesto darles caza de manera sistemática, como ya se venía haciendo en países del norte de Europa como Irlanda, Gran Bretaña o Noruega. Hasta que un buen día del año 1943, un joven tuvo la ocurrencia de subirse a una chalana (2) con un arpón que había conseguido en una fábrica de salazón y con él dar muerte a uno de aquellos peixorros, como llamaban al Cetorhinus maximus, para abonar su leira de patatas. La cosa resultó más sencilla de lo esperado, puesto que cuando se le clavaba el arpón, el animal instintivamente se precipitaba hacia delante y buscaba sumergirse. Lo que en las costas del norte daba lugar a una larga y esforzada caza, aquí, en las aguas someras de la pequeña bahía, suponía una ventaja, ya que el animal quedaba atrapado en el banco de arena facilitando así su final. La playa era una especie de ratonera gigante.

Quizá todo habría quedado en una anécdota de un par de peregrinos muertos para abonar patatales, si no fuera porque una conservera local comenzó a comprar el aceite de sus hígados, que se utilizaba como combustible de lámparas y candiles, y además pagándolo muy bien, a 15 pesetas el litro, mucho dinero para la época. Comprensiblemente, muy pronto aparecieron más vendedores... y más compradores. Y cada vez más camiones partían cargados de bidones de aceite. "Un ejemplar adulto daba unos 3 bidones y medio de aceite. Esto es: unos 700 litros de óleo. Cada bidón se pagaba entre 3.000 y 4.000 pesetas del año 1943." El pueblo entero se había lanzado a la caza del peixorro.

Peixorro alimentándose.
La caza. Quienes, desde las zonas altas, primero advertían las siluetas de los peregrinos entrando en la playa daban aviso a todo el pueblo. Los hombres dejaban todo aquello que tenían entre manos y se apresuraban hacia las chalanas, que ya tenían preparadas con los arpones (normalmente dos: uno a proa y otro a popa, o ambos en la proa, unidos a la barca con un cabo). La regla era que quien primero clavase su arpón en un peixorro al grito de "meu!" automáticamente se convertía en su propietario. Si el tiburón era demasiado grande para que una sola chalana pudiese dominarlo, se pedía ayuda a otras, y entonces se dividían los beneficios. Hubo quien, antes de llegar a tal extremo, prefirió lanzarse sobre el lomo del animal para intentar rematarlo a cuchillo (ya se sabe, "locuras de juventud"). Como es natural, a mayor tamaño, mayor el esfuerzo requerido. Así, por ejemplo, fueron necesarios hasta siete arpones para acabar con un ejemplar de casi 8 m, el más grande de cuantos se recuerdan. No consta que haya habido ningún accidente fatal, aunque sí momentos de peligro:
Uno de los momentos más peligrosos [...] le sucedió a una chalana tras clavarle el arpón a un gran tiburón. El escualo, contra todo pronóstico, giró hacia mar abierto arrastrando a la chalana y a sus ocupantes cada vez más lejos, tal que pasando la isla "Coelleira" dieron todo por perdido y se lanzaron al agua con la esperanza de alcanzar tierra nadando. La chalana aparecería meses después. Se encontró en aguas del Golfo de Vizcaya.
Los dos primeros años, entre 1943 y 1945, cada chalana llevaba dos tripulantes, uno a los remos y el otro empuñando el arpón. A partir de entonces, hasta principios de los 60, pasó a ser uno solo, lo cual tenía la ventaja de la rapidez a la hora de ponerse en marcha para llegar a los tiburones antes que el vecino. Era una carrera contrarreloj de todos contra todos a veces con ciertas situaciones de tensión: 
...en plena carrera entre chalanas para cazar a un ejemplar, mientras un marinero remaba, su hermano situado en la proa gritaba "meu" mientras acertaba presurosamente con el arpón en las maderas de la propia chalana.
En los últimos tiempos, a principios de los años 60, cuando ya eran pocos los peregrinos que llegaban hasta aquí, en lugar de arpones empezaron a utilizarse redes fijas de alrededor de 15 m instaladas por cada familia a lo largo de la playa. Aunque muchas veces los tiburones tenían que ser rematados con el arpón.

Chalanas en la ría de O Barqueiro.
El arpón: En un primer momento el arpón utilizado era de una sola aleta, con 22 mm de diámetro y mango de madera. Pero enseguida fue sustituido por uno de dos aletas, un poco más resistente y con mejor agarre, que fue modificado adelantando hasta la punta la posición de las aletas (mejorando así su capacidad de agarre) y añadiéndole un mango de hierro para eliminar su flotabilidad.
A partir de este prototipo, ideado por Plácido Méndez, uno de los pioneros en la caza del peixorro (para algunos el iniciador, el joven que tuvo la idea de cazar el primer tiburón), y fabricado por un herrero de Viveiro, se utilizaron básicamente dos tipos de arpón: uno, el más resistente, construido íntegramente en acero, con mango de sección hexagonal de 22 mm de diámetro; y otro de hierro, con mango circular de 28 mm, más largo y pesado que el anterior, pero menos resistente (3).
 

El procesado: Cuando terminaba la pelea, llevaban el animal a tierra con unos ganchos, y ahí empezaba el imprescindible trabajo de las mujeres: para rematarlo, si todavía era necesario, despiezarlo y, fundamentalmente, extraer el valioso aceite de su enorme hígado, muy rico en hidrocarburos (principalmente escualeno) de muy variada aplicación: carburante para lámparas, como hemos señalado, lubricante para maquinaria y también para la fabricación de cosméticos y diversos fármacos.
El hígado se troceaba y se llevaba a casa, donde se cocía a fuego lento en toneles metálicos. Al ser menos denso que el agua, el aceite subía a la superficie y entonces se iba recogiendo con un cazo para introducirlo en un bidón a través de un embudo en el que se colocaba un paño para colarlo. Los restos que quedaban en él y los que se recogían del fondo del tonel todavía tenían aceite y se utilizaban para impermeabilizar las juntas de madera de las casas.
El resto del tiburón o bien se vendía a algunas industrias para consumo humano, sobre todo al principio, o bien se usaba como abono para los campos. Y como esto último no se puede hacer con frecuencia, sucedía que "... a veces, los restos de los escualos se descomponían en la playa sin que, dato curioso, las moscas se acercaran a ellos".

La pesquería del peregrino en Porto de Bares fue efímera, como todas. De pronto eran muy pocos los tiburones que llegaban, luego ninguno. La bajísima tasa reproductiva de esta especie la hace extremadamente vulnerable a la pesca, tanto a la intensiva como a la no intensiva. 
No existen cifras ni estadísticas sobre el número de capturas realizadas a lo largo de casi dos décadas de caza intensiva y será difícil conseguirlas en el futuro, "bien porque los propios pescadores no llevaron cuentas o porque las empresas (que si anotaban las cantidades de aceite) hace años que cerraron". Lo único que parece claro es que fueron centenares los animales sacrificados (llegaron a cazarse hasta 14 en un solo día) truncando de este modo quién sabe cuántas generaciones.

Parece difícil que aquellos años de bonanza vuelvan a repetirse, que los peixorros retornen masivamente a este bellísimo lugar. Por un lado, hemos dejado muy pocos. Por otro, muchas cosas han cambiado desde entonces, y no para mejor. El propio Océano ya no es el mismo, y con toda probabilidad no volverá a serlo: lo hemos empujado a un camino sin retorno (seguimos haciéndolo) y, lo más terrible, sin pararnos a pensar que acabaremos arrastrados por él. Extraño destino para un ser que se autoproclama racional.

Porto de Bares con el islote Coelleira al fondo.


UNA NOTA FINAL de agradecimiento a Rafael Bañón, quien tuvo la amabilidad de enviarme, desinteresadamente, el valiosísimo artículo de Evaristo Alfaya sobre la pesquería del peregrino en Galicia en el que me he basado para redactar este post (en realidad, un mal resumen al que he añadido unas fotografías y sazonado con cuatro cositas propias). La referencia completa es: Evaristo Alfaya. "La pesquería de tiburones Peregrinos en Galicia." Industrias pesqueras, nº 1747 (2000), pp. 14-17. A él corresponden todas las citas y entrecomillados.

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(1) "Aunque en algunas localidades balleneras se complementaba dicha actividad con la captura de tiburones Peregrinos, como así lo atestigua el ejemplar documentado en una factoría ballenera en Ponteceso en el año 1945, no se puede hablar en dichos casos de una pesquería propiamente dicha...".
(2) La chalana es una pequeña barca de fondo plano, proa en ángulo y popa cuadrada, de 3 a 4 metros de longitud.
(3) "No hay hoy en día casa en "Porto de Bares" que no se precie en conservar al menos un par de estos arpones de dos aletas." De los primeros, los de una sola aleta, sigue diciendo el artículo, se conserva uno en el Museo do Mar de San Cibrao. Si alguien consigue una fotografía, con mucho gusto la incluiré en este post.

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