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domingo, 10 de noviembre de 2013

Ataque mortal en Fisterra, 1908

Tiburón blanco (Carcharodon carcharias) en una gran fotografía de Isaías Cruz.

Ocurrió en agosto de 1908 cerca del cabo Fisterra. La víctima fue el tripulante de un vapor de la naviera británica P&O (Peninsular and Oriental Steam Navigation Company) que por motivos desconocidos se cayó al mar y acabó devorado por un tiburón que, según testimonio de los pasajeros, llevaba varios días siguiendo el barco.

Esta es es la noticia completa (1). Está fechada el 28 de agosto de 1908, pero no salió publicada hasta el 14 de octubre en el Poverty Bay Herald. La traducción, como siempre, es mía (no es muy allá, pero siempre es mejor que la de cualquier translator).
DEVORADO POR UN TIBURÓN
Londres, 28 de agosto.

Los pasajeros del vapor Arabia, de la Compañía P&O, que llegó esta semana, fueron testigos de una horrible tragedia. Un miembro de la tripulación, William Newbury, fue devorado por un tiburón. Newbury tenía 26 años de edad y estaba casado. Hacía varios días que un tiburón de gran tamaño iba siguiendo el barco. Cuando el correo se encontraba en las cercanías del cabo Finisterre se oyó un grito de "Hombre al agua". Al instante todos sintieron un vuelco en el corazón cuando la imagen del tiburón se les vino a la cabeza.
Rápidamente el barco viró y se preparó un bote. Vieron a William en el agua, nadando. Desde la cubierta observaron que se mantenía bien a flote mientras el bote iba hacia él a toda velocidad. De pronto, en el instante que hacía frente a una ola, el hombre emitió un horrible chillido. Al mismo tiempo se produjo una gran conmoción en el agua y su cabeza desapareció. Unos instantes después el bote llegó al lugar, pero demasiado tarde. Las olas estaban teñidas de sangre. El feroz pez y su víctima ya estaban en las profundidades. Cómo cayó Newbury al agua es un misterio.
La P&O tenía líneas regulares con la Península, con los puertos de Cádiz, Lisboa, Oporto y Vigo. Sin embargo, el Arabia siempre estuvo adscrito a la ruta de la India, de modo que no parece probable que aquel nefasto día hubiese partido desde este último puerto.

Fotografía del Arabia tomada de la extraordinaria página www.photoship.co.uk.
Sea como fuere, los datos de que disponemos son tan escasos que resulta prácticamente imposible adivinar la especie implicada. Si confiamos en las impresiones de los testigos, lo que tenemos es un tiburón grande (al menos lo bastante como para ser tenido como tal desde la cubierta), que al parecer llevaba unos días siguiendo el barco, y que en cuestión de unos minutos se abalanzó sobre el desafortunado marinero y se lo zampó sin miramientos (es decir, un bicho muy osado e insistente, y tremendamente hambriento). ¿Qué tiburón podría ser capaz de una cosa así en estas latitudes? En otras zonas del planeta uno pensaría inmediatamente en un tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), por ejemplo, ¿pero aquí? La especie está citada en las Canarias, Madeira y las Azores, pero existen dos registros fiables mucho más al norte: uno nada menos que en Islandia y otro, más reciente, en la costa atlántica francesa, en el departamento del Charente Marítimo (2), además de alguna cita dudosa en las Islas Británicas. Estos últimos casos, extraordinariamente raros, eran probablemente ejemplares errantes que por algún motivo indescifrable llegaron tan lejos a lomos de la corriente del Golfo. ¿Pudo haber ocurrido algo similar en 1908? Tal vez no debamos descartar esta posibilidad, por rara que parezca.

Ni el cailón (Lamna nasus) ni su pariente tal vez más agresivo y nervioso, el marrajo (Isurus oxyrinchus), parecen encajar en un comportamiento de esta naturaleza, por más que el primero se acerca bastante a la costa y puede incluso internarse en las rías siguiendo a sus presas y a algún pesquero. Por su parte, la tintorera (Prionace glauca), aun siendo una especie eminentemente oceánica, y por tanto curiosa y oportunista, es lo bastante cauta como para no lanzarse así como así sobre la primera cosa que se encuentra en el agua sin investigarla bien investigada. Solo se me ocurren dos especies capaces de hacer una cosa así: el tiburón oceánico (Carcharhinus longimanus) o el tiburón blanco (Carcharodon carcharias).

Me hago cargo de que lo del longimanus suena, como poco, un pelín raro. Pero antes de descartarlo pensemos en lo siguiente: primero, en aquellos años de principios del siglo XX era uno de los tiburones más abundantes del océano; segundo, su rango de temperatura es lo bastante amplio (entre 18 y 28ºC) como para poder permitirse con toda tranquilidad una incursión veraniega hasta esta parte del Atlántico norte, y más si es siguiendo a una lata de comida; cualquier guía seria que consultéis incluye nuestras costas en su posible zona de distribución. Por otro lado, se trata de un tiburón de hábitos oceánicos, oportunista y sumamente curioso e insistente a la hora de investigar lo que se encuentra en su camino, y muy agresivo si de lo que se trata es de comer. De hecho, ha sido protagonista de numerosos episodios similares a este. Y en cuanto a tamaño, puede superar los 3 metros y medio. En definitiva, convendréis en que este perfil es de sospechoso número 1.

Jaquetón océanico (Carcharhinus longimanus). Foto de Robin Baird.
En cuanto al sospechoso número 2, el gran Carcharodon carcharias, pues ya os imagináis que a primera vista es el candidato perfecto: se trata de un animal grande, que puede superar los 6 m, extraordinariamente inteligente y curioso, y desde luego un potente y eficaz depredador. Por más que no existen registros claros en el mar de Galicia (3), las características de nuestras aguas encajan perfectamente con sus preferencias. Ahora bien, ¿es posible que un tiburón blanco haya seguido un buque de gran tonelaje a lo largo de varios días hasta poder llevarse a las fauces algo más que restos de comida? Quién sabe.

Evidentemente todo esto es hablar por hablar, una discusión casi bizantina a la que se le puede aplicar aquello de "tanto te digo una cosa como te digo la otra". No existe un solo argumento que pueda decantar la balanza hacia uno u otro lado, o que sirva para descartar definitivamente a cualquiera de los demás candidatos. Todo depende de nosotros, de lo que cada uno desee creer. Personalmente, las dos ideas me resultan sugerentes, seguramente más la segunda, aunque solo sea porque sería un argumento más para defender la presencia, siquiera esporádica, de tiburones blancos en Galicia.
Pero ¿qué opina el lector?

Punta de Fisterra (Foto Toño Maño).

El Arabia permaneció 18 años en activo. Construido en 1898 por Caird & Company Greenock, desplazaba 7903 toneladas brutas, 4167 netas y 5051 tpm en un casco de 152,32 m de eslora, 16,45 m de manga y 8,15 m de calado. Tenía una sola hélice movida por una máquina de triple expansión de 11000 ihp. Podía transportar hasta 317 pasajeros en primera clase y 152 en segunda, o bien 2500 soldados, además de diversa carga. El 6 de noviembre de 1916 fue torpedeado y hundido por el submarino alemán UB43 a 112 millas al suroeste del cabo Matapan, Grecia. No hay constancia de que los supervivientes hubiesen tenido algún desafortunado encuentro con tiburones.

______________________
(1) Debo agradecer a Chris Moore el envío del recorte de prensa.
(2) Este es el ejemplar de 3 m capturado en Francia en 2007.
Foto tomada de la página Sud Ouest.
(3) Véase el post ¿Hay o no hay tiburones blancos en Galicia?

19 comentarios:

  1. Da igual el tipo de tiburón que fuese. Al final el océano es suyo y los accidentes ocurren.

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    1. En lo segundo estoy totalmente de acuerdo contigo, Mónica. En lo primero ya no tanto. Siempre es importante conocer todos los datos de cualquier accidente de estos, y el más importante es sin duda el de la especie, por más que en este caso lo tenemos bastante difícil.

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  2. Una muerte en Galicia al siglo por ataque de tiburón (y seguramente en alta mar). Para preocuparse.

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    1. Espero que no sea necesario aclarar que el objetivo del artículo no es causar alarma ni preocupación.

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  3. Boa noite dende Boiro, antes de nada gustaríame que corrixírades o topónimo da capital da Barbanza, que é con b: RIBEIRA (e non con v como aparece na lista de lugares) Grazas :)

    Sobre os tiburóns Eu creo que cada vez máis imos ser testemuñas da súa presenza en augas de Galiza, incluso dentro das rías. Para fastío dos que nos gusta bucear de vez en cando e nos encanta a natureza, este perigo irá increscendo proporcionalmente coa subida da temperatura a nivel global, froito da mudanza climática. Xa se viron por Sálvora hai pouco e en varios sitios máis nos últimos anos.
    Pero supoño que até que haxa algunha morte derivada dun ataque de tiburón cerca das praias máis turísticas non se tomará a súa presenza en serio.

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    1. Dito con toda a cordialidade, non podes estar máis errado nas túas apreciacións. Aquí nas rías non é probable que veñan os tiburóns "perigosos" (porque tiburóns si temos: ghaxapos, cazóns...). Entre outras cousas, para que haxa depredadores, ten que haber presas, e nas rías hai poucas. É prácticamente imposible que calquer ría se encha de especies perigosas de tiburóns, nin tan sequera coa subida da temperatura do mar, que ti dis.
      En segundo lugar, os tiburóns que se viron por Sálvora... eran momos, peregrinos (Cetorhinus maximus)... totalmente inofensivos para o home a pesar do seu tamaño, xa que se alimentan de plancton e, como moito, peixes diminutos. Máis aló de Sálvora si podes atopar pequenas quenllas... que non son máis perigosas que un congrio, a menos que fagas algunha parvada.
      En terceiro lugar, se che "encanta a natureza", como como dis, non se entende que non che guste TODA a natureza, é decir, todo o que consitúe: o entorno, as presas... e os seus depredadores... Ou só che gusta a natureza domesticada ou destruída? Se ques disfrutar do mar terás que aprender a disfrutar de TODO o mar; se non, mellor visita un acuario.
      Por último, en moitísimos sitios do mundo onde hai tiburóns a xente bucea e se divirte tranquilamente, naturalmente coas debidas precaucións, e incluso montan empresas que gañan moitísimos cartos... Por qué aquí ía ser diferente? Por outro lado, coñeces as cifras de ataques? Aquí as tes
      En todo o ano pasado, 72 ataques non provocados... en todo o mundo,con 10 mortos. E por certo, só o 14% dos ataques foron sobre buceadores.
      Matan máis personas as abellas, certos invertebrados mariños, os osos, as vacas, etc. ca os tiburóns. Ti tranquilo.
      Veña, un saúdo.

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    2. A ver Toño:
      - Que te guste la naturaleza no significa comulgar con toda ella en toda circunstancia. Seguramente habrás matado, muy a tu pesar ya lo sabemos, un mosquito o un ratón.
      - La hipótesis planteada por Anónimo (18-marzo) no es un disparate como para que le digas, por muy correcto que seas, que no puede estar más errado. ¿Errado? A nivel de hipótesis lo puede estar tanto como tú. Las rías ya son un hervidero de nutrientes y un fuerte y rápido incremento de las temperaturas como el que ha "logrado" la acción humana en las últimas décadas puede perfectamente suponer la colonización gradual de nuevas especies, unas tras otras, ¿por qué no, acaso un enfriamiento no supondría también una variación de las especies? ¿Te suenan las glaciaciones?¿desconoces que en la península ibérica había leones?

      Enhorabuena por tu blog, he entrado varias veces y siempre me pareció muy interesante.

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    3. Hola, José Luis.
      Intentaré responderte obviando el sarcasmo de tu comentario, creo que fuera de lugar, un poco injusto y totalmente errado (como es lógico, dado que no nos conocemos de nada y no tienes ni idea de como soy). Pero para dejar las cosas claras, vaya por delante que comulgar, hace años que he dejado de hacerlo; además, no solo he matado centenares de mosquitos, sino que lo he hecho con gusto; ratones, no recuerdo, pero es posible que también. Y por lo demás, si pudiera matar una sardina (o mucho mejor una docena de sardinas) lo haría sin problemas, para someterlas inmediatamente a una sesión de tortura sobre una parrilla. No derramaría más que lágrimas de alegría. Por supuesto, "me suenan las glaciaciones" y también todo lo demás (tal vez no te parezca demasiado listo, pero hago lo que puedo).

      En cuanto a lo otro, la hipótesis que Anónimo planteó no fue exactamente la colonización "gradual" de las rías por nuevas especies debido a cambios ambientales, sino, textualmente: "Eu creo que cada vez máis imos ser testemuñas da súa presenza en augas de Galiza, incluso dentro das rías". Que el incremento en la temperatura del agua está detrás de la aparición de un número al parecer cada vez mayor de especies exóticas en Galicia, no me cabe la menor duda. Pero eso es muy distinto a afirmar nada menos que vamos a ser testigos de la llegada de tiburones de aguas cálidas "incluso" al interior de las rías. Que eso pueda llegar a ocurrir en un futuro lejano, pues tal vez, es una posibilidad, pero no lo llegaremos a ver. Los cambios en este sentido son extraordinariamente graduales, no se altera la red trófica de la noche a la mañana. En todo caso, o mucho cambian las cosas, o aquí en las rías mucho alimento no van a tener.

      Una cosa es verdad: que han entrado quenllas en las rías; sin ir más lejos, este verano tengo noticias de dos, vivas, a la altura de Aguiño o Castiñeiras (ría de Arosa). Pero eso no es debido al cambio climático, sino que es trata de un hecho no muy raro en el pasado reciente: por ejemplo, a principios del siglo XX hay noticias y referencias a la presencia de tiburones muy cerca de la costa e incluso entrando en las rías (y también entraban candorcas, por cierto). Por otro lado, el que un día apareciera por aquí algún carcharhínido de aguas cálidas, de estos peligrosos tipo tiburón tigre, no sería algo imposible, porque la corriente del Golfo es capaz de llevarlos nada menos que hasta Islandia.

      Por último, la apreciación de Anónimo: "Pero supoño que até que haxa algunha morte derivada dun ataque de tiburón cerca das praias máis turísticas non se tomará a súa presenza en serio."... qué se puede decir excepto que no nos podemos tomar en serio algo que no existe. Y segundo, de existir, estaría bien echar mano de las evidencias y datos científicos de que disponemos antes de lanzar semejante alarma: el lugar del planeta donde se han producido más ataques de tiburón fue Florida (kilómetros y kilómetros de playas abarrotadas de millones de personas); número de muertos, 0 (datos del 2014).

      Gracias por tus comentarios sobre el blog.

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  4. Pois a min paréceme perfectamente posible que entren nas rías,ultimamente estan aparecendo especies novas nas nosas rías e eu persoalmente vin unha aleta que saía sobre un metro do mar e xuraría que era unha orca,mediría sobre uns 6 ou 7 m de longo e foy na entrada da ría de Aldán.O día seguinte estiven vendo as formas das aletas dos escualos xa que un biólogo díxome que seguramente sería un tiburón balea pero a aleta non tiña nin a cor nin a forma,era totalmente diferente,ata que un día vin un documental de orcas e a aleta era identica e agora non teño dúbidas de que era unha orca. O que é seguro e que non era un tiburón balea e era como o barco de grande 6 ou 7m de lonxitude e estaba cerca da ría de Aldán a uns 800 ou 1000m da ría.Non hai que alarmar pero si hai vixiar y controlar.

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    1. Imaxino que o biólogo se estaría referindo a un momo ou peregrino, non a un tiburón balea, que a estas latitudes non chegan (ainda que recentemente houbo algún rexistro nas Azores -non lembro o se un ou varios-). En canto á lonxitude, os momos poden chegar ata os 10-11 m de lonxitude, e os baleas hata 20 m, se mal non me lembro.
      Como xa dixen, nas rías entra algunha quenlla ou tiburón azul, crías ou xuvenís, de vez en cando cazóns, etc. Pero os das películas, de momento, non hai evidencias de que tal cousa poida ocorrer, aparte rexistros moi esporádicos nalgún punto do Atlántico NE (unha vez mais, o rexistro dun tiburón tigre nada menos en en Islandia, é un bo exemplo; houbo tamén outro hai relativamente pouco na costa atlántica francesa).
      En canto á orca que supostamente viches, pois pode ser, pero a sua presenza en aguas galegas xa ven de lonxe, hai testimonios de case 100 anos atrás que falan das candorcas no noso mar. Evidentemente, e por desgracia, hoxe en día é unha rareza.
      Por suposto, un pode crer no que lle pareza, faltaría máis. Pero na miña opinión, a fe é unha cousa e a realidade outra ben distinta (personalmente pagaría por poder disfrutar destes bichos aquí, diante da porta da casa).

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  5. Muy interesante el artículo. Yo me inclinaría por el longimanus, que cumple con el perfil típico que sigue a barcos para comerse los desperdicios. Además es muy agresivo cuándo encuentra cualquier tipo de comida en alta mar (debe ser difícil encontrar comida en el desierto que es el océano abierto). El episodio del USS Indiniapolis es casi bíblico.
    En otras latitudes, me plantearía el t.tigre pero el t.blanco la verdad que me parece que entra un poco a calzador. Quizá esté pecando de ignorante pero no la tenía por una especie que siguiera barcos durante los viajes para comer. Y tampoco lo veo como un oportunista feroz de cualquier cosa que caiga al agua.
    Sobre el tema de las especies de tiburón en las Rías Baixas, sinceramente, es ridículo. A mí parecer, las especies más peligrosas (cada una en su contexto) serían t.tigre y el t.toro-sarda, por su agresividad. El primero será prácticamente imposible que se aclimate a nuestra zona (y si la zona cambiase para cubrir los requerimientos del t.tigre es que hemos llegado a un punto del cambio climático dónde este asunto será el menor de nuestros problemas). El sarda la verdad que puede generar más problemas por la agresividad que puede llegar a mostrar pero también estaríamos en una situación similar a la del tigre. Mucho tendrían que cambiar las cosas para encontrarnos eso por aquí.
    Aquí (en el Atlántico y en el Cantábrico) ya tenemos en abundancia al marrajo que son de los tiburones más agresivos que hay y no se registran prácticamente ataques desde hace algo así como una decada. En fin, que un tiburón en el agua impresiona mucho (cualquier bicho grande y con dientes puntiagudos lo hace) pero de ahí a suponer un peligro real... Hay un paso grande.

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    1. Gracias por tu comentario, Eloy.
      Estoy casi totalmente de acuerdo con lo que comentas, tanto en lo que se refiere al tema de la presencia de tiburones en las Rías Baixas, como en la identidad del culpable del ataque. El longimanus, por su naturaleza (depredador oceánico marcadamente oportunista), parece el candidato más plausible. La opción del tiburón blanco es más romántica que realista, pero eso no quita para que sea un candidato a tener en cuenta (tampoco me lo imagino siguiendo un barco durante días), al menos para una primera valoración.
      Lo que dices del marrajo, que es uno de los más agresivos que hay, yo no diría tanto. Desde luego lo es más que su pariente el cailón (Lamna nasus), pero yo lo veo como un bicho nervioso, curioso y "echao p'alante" y rápido, y tal vez impredecible. Al menos quienes han buceado con él es lo que te cuentan (yo no he tenido el privilegio).
      Un saludo.

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  6. Interesante artículo, enhorabuena.
    Aunque para nada soy un experto ni mucho menos, la opción del tiburón oceánico parece muy creible, pero tampoco descartaría ninguna otra.
    Un muy conocido pescador submarino nacional durante la preparación del campeonato de España que se celebró en Vigo hace 4 años se encontró debajo del agua frente a Cabo Udra lo que el asegura que era un marrajo de un tamaño muy considerable, superaba ampliamente los 2 metros, aunque según sus palabras parecía enfermo o dañado......el susto fue grande y el tiburón aseguró que por su tamaño podría ser peligroso si se lo propusiese.
    Sobre la llegada de especímenes a la costa gallega de especies "peligrosas" yo no lo descartaría pero tampoco me preocuparía en exceso, en Galicia estoy seguro de que hay muchísimos más tiburones de los que la gente se cree, pero no debemos de tenerles miedo, cada especie tiene sus presas predilectas y donde están sus presas es donde se concentran, si los humanos fuesemos la presa predilecta de algunas especies de tiburón estos estarian en todas las playas del mundo dandonos caza y no es así.
    Los ataques son la excepción no la regla.

    V. Pérez

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    1. Coincido contigo, V. Pérez. Si de verdad los seres humanos fuésemos apetecibles para los tiburones, en muchos sitios del mundo uno no podría ni meter un pie en el agua.
      Muy interesante eso que cuentas del encuentro con un marrajo frente a Udra. Probablemente un individuo enfermo, como señaló el pescasub. Sería interesante conocer qué marrajo era, si el "normal", el marrazo azul (Isurus oxyrinchus), o el cailón o marrajo sardinero (Lamna nasus). Hace 4 años, en enero 2011, fue cuando apareció aquel ejemplar de 2 m en Bastiagueiro.
      Un saludo, V. Pérez.

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  7. ¿conocéis la historia del buceador italiano Luciano Costanzo? pues leedla, Fué el último ataque fatal realizado por un tiburón blanco en las aguas del Mediterráneo, en 1989 en el norte de Italia.
    Tambien tenéis el ejemplo del ataque a la anciana Tina Webb en Sudáfrica, en 2004, algo parecido a lo que le ocurrió al submarinista italiano.
    Lo digo porque decís que el tiburón blanco no es oportunista y eso no es cierto, es oportunista y más cuanta más edad tienen. De hecho los tiburones que devoraron a estas dos personas eran de 6 metros o más.

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    1. Conocemos esas historias, en efecto. Pero también conocemos decenas de testimonios de encuentros casuales con tiburones blancos que no han terminado en ataque con fines claramente depredadores, como los que citas. De hecho, el número de encuentros y ataques sin intención depredadora es infinitamente superior. Si no fuese así, el número de muertes en el mundo sería escalofriante.
      El tiburón blanco es oportunista en cierta medida, pero no precisamente cuanta más edad tienen, sino al contrario; según recuerdo haber leído, hasta los 4 m o así su alimentación es variada, y a partir de ahí parece que sienten inclinación por los mamíferos marinos, lo cual no deja de ser lógico, pues su demanda energética es mayor. Esto último no quita para que existan "preferencias individuales" por otro tipo de presas. Aquí puedes descargarte un artículo bien interesante que habla de ello: https://www.sciencedaily.com/releases/2012/09/120929140238.htm

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  8. Yo soy buceador , y practico la pesca submarina , y Nunca me he encontrado con ningún tiburón .
    Pero si he escuchado algún testimonio de 2 pescadores submarinos que han visto a 1 tiburón blanco hace años , y han avisado a las autoridades , pero ya se había ido . Pero no por eso nos debemos asustar , tiene razón toño , ellos cuando atacan es porque nos confunden con otra presa .

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    1. Gracias, Miguel. Dónde fue ese ese avistamiento?

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